LA VIRGEN DE LAS ANGUSTIAS

LA ERMITA

 

            Situado en la parte más alta, visible desde la distancia, da la bienvenida al viajero a modo de faro que guía e ilumina a los que se acercan. Pocas son las noticias históricas sobre el origen de esta ermita. En los libros antiguos se le cita como la situada en el barrio del Nacimiento con el nombre de Santo Sepulcro. Enclave privilegiado pues se encuentra a pocos metros de la cumbre del cerro Calvario, en donde dicen que nace el agua del Nacimiento. Por un camino sinuoso, excavado en la ladera del cerro, entre encinas y almendros, salpicada la vereda por catorce cruces (Vía Crucis), ahora de mármol blanco, antes de piedra, se llega hasta ella.


 

 

            El antiguo edificio era de estructura sencilla. Yeso recubierto de cal, con una puerta de acceso en arco de medio punto rebajado y con ventana de forma circular, además una campana que los fieles hacían sonar a voluntad. En el interior, una pequeña nave cubierta con una tosca bóveda de medio cañón y en las paredes hornacinas. En el muro lateral un Cristo yacente en urna de cristal y en el presbiterio la hornacina principal con la imagen de la Virgen de las Angustias, advocación bajo la cual se venera a María en este lugar. Huecos horadados en los muros con exvotos e imágenes componían la antigua ermita, a la que en 1965 se le hicieron unos arreglos, como fue la instalación de la luz eléctrica y una nueva solería.

 

            En 2005 adquiere el aspecto actual. Las obras las realizó el maestro Florencio Álvarez Muriana, y fueron costeadas con el dinero que pacientemente habían recaudado Mercedes y Custodia Martín, que con tanto mimo cuidan la ermita y la Virgen.

 

LA IMAGEN

 

            La imagen antigua desapareció en la Guerra Civil, al igual que el Cristo Yacente. Finalizada la guerra, Enrique Serrano compró una nueva imagen de la Virgen de las Angustias, cuyo gasto corrió de su cuenta.

            Se trata de una representación de María con el Hijo muerto en el regazo, del que deja ver el pecho. Un manto envuelve las imágenes del Hijo y la Madre. Dos son las restauraciones a las que se ha sometido la imagen; la primera se realizó en Priego de Córdoba, y la segunda que se llevó a cabo el año 2003, se repintó y se le hizo un manto nuevo.

 

LA FIESTA

 

            La fiesta ha sufrido varios cambios. En un principio se celebraba el 30 de octubre, la Virgen se llevaba a las eras de Gemira, y allí era recibida por una gran vocación (nombre que se le da a las hogueras que se encienden con fines de convocar al vecindario para divertirse u orar). Desde allí era llevada a la iglesia, en donde permanecía hasta el día de San Andrés. Luego la celebración se limitó a una Misa por la mañana y procesión por la tarde. Pero en la actualidad su fiesta se celebra en el mes de septiembre; misa y procesión a la que acompaña la banda de música. Tres generaciones de la familia Martín guardan y custodian el preciado tesoro de la ermita más emblemática de la villa de Frailes.

 

            Este año la celebración está prevista para el 7 de septiembre.

 

            Este breve estudio se encuentra publicado en : LA IGLESIA EN CASTILLO DE LOCUBÍN Y FRAILES. De María Teresa Murcia Cano

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